¿Por Qué Hemos De Educar En La Creatividad?

 

Cette fonctionnalité n’est pas disponible pour le. Veuillez réessayer ultérieurement. Para todo ello, hay que saber crear un ambiente de confianza, donde cada persona se puede realizar. Por ejemplo, a través del trabajo en equipo en familia, y de los encargos que todos tienen. Y luego debe haber unas normas claras, que nos señalen un sendero, no muchas, pero sí claras. Para exigir un comportamiento en esa línea, con una exigencia comprensiva, una comprensión exigente, con mucho cariño, pero sin dejar de motivar y estimular lo mejor de nuestros hijos, porque ellos necesitan que les exijamos.

Y qué hace que una escuela sea creativa? Como en todo, requiere pasar del sueño al plan, sin desvirtuar el sueño pero sin dejar que se haga humo. Y aquí entran los protagonistas que lo podemos hacer posible: los educadores! Profesores que somos creativos para que nos replanteemos nuestro rol, porque compartimos el sueño y el plan y nos encontramos en un entorno que favorece el trabajo en equipo. Esta educación requiere coherencia de todo el equipo. De entrada, debemos ser modelo para nuestros alumnos, educarlos por contagio. Y a partir de aquí, enseñarles a ver y escuchar, con rigurosidad y con esfuerzo. Hay que aprender a analizar la realidad, desde una visión poliédrica, y esto requiere entrenamiento: se debe aprender y reaprender.

Para educar la creatividad también necesitamos hacerlo de manera transversal y coherente. Muchas veces vinculamos la creatividad con la expresión, y no es eso ( no es siquiera eso). Necesitamos educar en todos los lenguajes plásticos, musicales, orales, escritos … -, necesitamos potenciar todos los talentos de los alumnos, para que todos suman y todos son imprescindibles para educar de manera integral. Y, a la vez, no podemos dudar de la importancia de la creatividad para la ciencia, las matemáticas… Aprender del error en ciencias matemáticas es una herramienta potentísima de aprendizaje significativo y relevante.

Educar en la creatividad debe ser hoy mucho más que una moda. En un entorno y ante un futuro lleno de incertidumbres, necesitamos educar hombres y mujeres que se cuestionen la realidad para darle nuevas respuestas, puesto que ya no hay respuestas correctas ni apuestas formativas que valgan para toda la vida; necesitamos personas con competencias sólidas que les permitan aprender y desaprender para volver a aprender, necesitamos educar hombres y mujeres que desde su fortaleza interior sepan adaptarse a un entorno cambiante; necesitamos, pues, personas creativas.

Hemos escuchado muchas veces la charla del Ken Robinson sobre la escuela que mata la creatividad. La escuela puede matar la creatividad, sí, cuando se plantea una función de formar personas clónicas que den respuesta a los requerimientos de la sociedad industrial, pero esta ya sabemos que no es la función de la escuela hoy. Ahora bien, tampoco nos engañemos yendo a otro extremo: educar la creatividad no es sólo dejar fluir la imaginación de los niños en la escuela (que también …): educar la creatividad requiere un proyecto compartido. Si no, si nos planteamos la creatividad en plan happy, dejando hacer a los niños sin intervenir, también la matamos. Es necesario que la escuela trabaje y eduque la creatividad.

Autor entrada: oscar

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